Mojácar Natural

Una de las mejores formas de conocer Mojácar es adentrarse en sus tierras y montes a través de los caminos y veredas, desde donde se divisa una vista que queda grabada en la retina por su luminosidad especial, que se une al contraste de los cientos de matices de azul y blanco de aroma oriental de las estructuras, que conforman el conjunto del pueblo, el cielo y el mar. El valor paisajístico de Mojácar es incalculable. 

Su naturaleza es muy viva, rica y diversa, tanto desde el punto de vista botánico como zoológico donde nos encontramos tanto con las aves de los humedales de la Laguna del Río Aguas, en la desembocadura de éste, como con la Tortuga mora, especie protegida  y que encuentra su hábitat en latitudes bajas de escasa vegetación.  El campo de Mojácar, huele a romero y tomillo, y en él conviven la retama y el esparto junto con endemismos vegetales de gran importancia científica, como el Limonium estevei (conocida como Siempre viva Mojaquera). No olvidemos que Mojácar está asentada en una estribación de la Sierra de Cabrera cuyo perfil irregular lleno de crestas, está causado por ser la más reciente formación geológica de la provincia. Ya en ella, destacan sus diversos y abruptos paisajes que van desde profundas ramblas a oasis de vegetación propia de lugares lejanos, cayendo convertidos en caprichosas formas volcánicas al bajar al nivel del mar.

 

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Limonium estevei